sábado, 28 de mayo de 2016

SIN RUMBO…

pasos a la nada,
o, tal vez encuentro a lo anhelado.

Caminos inciertos…
sobre historia temblante.
Caminan y caminan trazando
proyectos y sueños…
los estiran como una honda sin piedra.

La certeza del instante futuro no existe
y el actual esta pasando.

¿Será por eso que las almas ermitas
se sientan en silencio y piensan?

O solo observan transcurrir los instantes.

Los sueños y las esperanzas
son como los espejos.

Te muestran un instante de pie,
pero si se rompen…
solo quedan
 trisados fragmentos de tu vida.

Quizá por esto,
los de perfil muy bajo
se elevan tan alto…


Rubén Di Buccio (Der.Res.) Del libro en edición " Las Flores marchitas"


viernes, 27 de mayo de 2016

CREACIÓN
El día amaneció pregunta,
las horas fueron respuestas.
La tarde se sintió limitada
apurada de sol y sombras
abriendo pétalos y capullos.
El melancólico ocaso sintió pena
por el día y la tarde.
Quiso hablar, pero ya desfallecía.
La noche, a pesar de estrellas y luna
se sintió siniestra
mas presagió amantes.
Y fue la primer alba,
la tarde primera,
y pimer ocaso y noche.
Y un Dios magnánimo
la guardo en su caja de universo.
¡Feliz de escribir la primer poesía!


Ruben Di Buccio (Der.Res.) del libro " Las hojas marchitas" ( en edición) 5-2016

jueves, 26 de mayo de 2016

NOCHE DE LLUVIA


¿Por qué golpeas a mi puerta gorrión desvelado?;
justo hoy ,( la lluvia me pone melancólico);
extiendo cual ramas mis artífices brazos
y rebroto en mil brotes de verano.

Justo ahora (la humedad pronuncia su nombre),
dibujo corazones en vidrios empañados,
veo lágrimas corriendo por ellos
y pienso en aquel amor y en  niños pobres.

Justo a mi, ( tengo un corazón de arcilla),                              
las manos del día me faenan a su antojo
sorprendiéndome en mi carcajada de niño
y en la ardua tarea de labrar mi palabra hombre.

Desearía ser viento para volar juntos,
golpeando  puertas de todos los hombres;
para decirles : tienes un pájaro adentro,
quiere volar hasta la altura indescifrable.

Pero está lloviendo. Pasa gorrión desvelado.
Seremos, hoy, ojos de noche lloviznosa;
pasa , dialoguemos, nos diremos tanto…
tal vez nos atrape la aurora despejada.


Pasa y dialoguemos. De pájaro a pájaro.


Ruben Di Buccio ( Del libro "Manuscritos del alma) (Der.Res.)

miércoles, 25 de mayo de 2016

ALGO...

                 ALGO

Algo esta esperando y no es algo
Golpea la puerta de mis sienes.
Insistente.
Tiene un anaquel de historias consumadas
con ávidos ácaros cenado la tinta.
Golpea desde adentro
por ver si le quitan el cerrojo desde afuera.

Ya las bibliotecas pesan la historia de
vida.
Tomos y mas tomos como trépanos
horadando el caudal de la memoria.

Pretendo dormir, mas ávidos espectros
muestran lunas como diademas,
historias ardiendo amores,
las barcas y sus cuitas.

Un pájaro me presta una pluma
y la descarada noche ríe en mi rostro.

Ganan la apuesta. Siempre ganan.

Saben que tomaré una hoja,
un tintero,
y desvelado ya
                  escribiré un poema.

¡Me exacerban…
                   …pero me alimentan la noche!


martes, 24 de mayo de 2016

PIEL EN LLAMAS


PIEL EN LLAMAS


Que si juntos estamos
arderán nuestros deseos
sobre ígneas sábanas.

Verás que rosas
hacen buen injerto
y perfumaremos el aire
juntos, cuerpo a cuerpo.

Acallaremos clamores
con besos consentidos,
mariposas serán manos
recorriendo pieles.

Y en infierno de besos
paridos soles nocturnales
harán gemir violines
en sus cuerdas los amores.

Y enredados en tus cabellos
florecerán mis besos.
tan solo porque de lirios
te luzcas con ellos.

Y al clamor de nuestras pieles
se convocarán los infiernos.
Pues si cielo hay para los santos,
otro ha de haber para infieles.


 Ruben Di Buccio (Der.Res:) 24-05-2016

lunes, 23 de mayo de 2016

UN TROCITO DE CAÑO

UN TROCITO DE CAÑO


Naciste mineral subterráneo.
Una montaña cobijaba tus días
en eterno paisaje;
Mas hubiste de sentir clavarse
cual daga palas,
faenadas por ávidas manos
que ambiciosas te codiciaban.

Te socavaron del plácido vientre
donde
tu dignidad tenía justa altura y ,
no conforme la avaricia,
te sometió al alto horno del fuego.

Estoico soportaste el destierro
que hubieron de llamarte hierro dulce.

La geometría incalificable
a golpes de maza y fragua candente
golpearon formas sobre el lomo
del yunque del herrero
y por mas que te rebelaras a chispas,
fuíste espada, grillete y labranza.


No querías matar, pero mataste…
no buscabas herir tu madre tierra,
mas, obligado por otros la labraste.
Hoy me dicen que eres un caño,
- simple pedazo de caño-

Mientras te sostengo entre mis dedos
pienso en tu destino y medito…
¡Suerte que no piensas, noble hierro!
¿O tal vez, mansamente,
resignas tu destino sojuzgado?

Te percibo frío…¡Cómo no serlo!
si tienes tu corazón yerto.

                  2

¡Alto!, no tiréis ese humilde trocito de hierro…
contempladlo…o permítete pensarlo:

¡Se asemeja tanto a un obrero!
¡Quizá tengan destinos paralelos!


Ruben Di Buccio (Der.Res.) 23-05-2016


domingo, 22 de mayo de 2016

APRENDÍ


Escuché tantas veces, cierta vez había…
que construí mi vida de cuentos,
con carrozas de cristales
y un niño transitando
“De los Apeninos a los Andes”.

Un árbol navideño
me encandiló con sus colores
y creí que todos los bosques
tenían duendes por luceros.

Y creí que la vida
era un algo de por sí dada
hasta que aprendí que la vida
existe porque existo.

Y tú…y vos también…
y sin nosotros la vida,
sería nada.

Aprendí que no existen caminos,
mas sí, nuestros férreos pasos
y aprendí que lo que se compra
al fin no vale nada.

Aprendí que desnudo,
aun con piel gastada,
luzco mejor que con traje
y camisa almidonada.


Aprendí que no más aprende
aquel que mucho se afana,
si no el que mas contempla
con humildad la mañana.

Aprendí que los bienes
dan fama prestada
y que si ostento con ellos,
al fin no ostento nada.

Aprendí que habla más
una boca cerrada
pues la que mucho dice
al fin no habla nada.
Aprendí
ser pobre entre los pobres
que uno mas da…
mas cosas le vienen.

Aprendí que no ser sabio
da más sabiduría,
pues la busca en silencio
noche a noche y día a día.


Aprendí no otorgar
lo que no es de mi,
no ser Juez ni reo
del otro su accionar

Aprendí a no copiar
del prójimo su canción
pues lo que se imita o copia
no brota del corazón.

Quizá valga esta sola acción
para sentirse satisfecho
pues no se arrepiente jamás
el que sólo bien ha hecho.

Y aprendí que se camina con los pies
mas,
solo de rodillas, se logra el perdón.

Al fin aprendí,
que lo mas hermoso crece
a la vera de los caminos;
el resto es solo huella
tierra, polvo y nada más.

Ruben Di Buccio (Der.Res.) 22-05-2016
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